“La sangre de tu hermano clama desde la tierra”

Biblia, Muerte, Paz, Reparando, Una Palabra desde Abajo

…Cuántas veces has tenido que cerrar el periódico para no seguir leyendo sobre un asesinato más. Cuántas veces has pasado frente al cordón amarillo que puso la policía en la escena de un crimen sin poder más que llorar y suplicar a Dios por las familias de los involucrados.  Una muerte más. Un joven más. Un conductor más. Un niño más. “Una vez más” es demasiado. Es  “una más” de lo necesario. Cuando el valor de la vida cobra nuevos parámetros, la violencia y la muerte están a la orden del día en cada esquina del país, la impotencia y el desconsuelo son sentimientos naturales, pero en las últimas semanas, he tratado de reflexionar en otras maneras en que la Palabra nos guía en medio de estos tiempos difíciles.

“La sangre de tu hermano clama desde la tierra.” 

Hace unos días leía el libro Poder y Pobreza del autor Dewe Hughes, y mencionaba este pasaje de Génesis 4:10, analizándolo como el sentimiento  más básico ante la falta de justicia y el uso incorrecto del poder de parte de ciertos grupos. Y algo especial en este versículo, es que ¡Dios es quien está hablando! reconociendo lo que sucede.  Esto sería suficiente para poder respirar tranquilos.  Dios sabe.  Dios no ignora lo que las manos del hombre están haciendo.  Pero más allá, Dios habla acerca de “la sangre”: el elemento que simboliza la vida…  Habla de “tu hermano”:  ¡Que grandes implicaciones acerca de la identidad… la sangre que ha caído es parte de mi sangre! Habla de un  “clamor”: es una voz que grita por justicia, y habla desde “la tierra”… desde el lugar más bajo, desde ese punto en el que la sangre derramada no puede recogerse.

Cada uno de estos elementos podría ser analizado profundamente, pero en este momento, solo pienso una y otra vez en esta frase en conjunto: “La sangre de tu hermano clama desde la tierra”… ¡Casi puedo escuchar como si estuviera dirigida a mí! Es casi como si me preguntara ¿Acaso no la puedes escuchar?, ¿No te has dado cuenta?, ¿Qué vas a hacer con esa voz, con ese clamor?

En Jamaica, hay una estatua erigida en memoria de los niños que han fallecido en circunstancias trágicas. El título de la escultura es “Gone too soon” (Se fueron antes de tiempo).  Tiene a su alrededor cientos y cientos de nombres de niños cuyas vidas fueron arrebatadas y la fecha de su asesinato.  Nos contaban que cuando fue develada, uno de los anhelos era no tener que escribir ni un nombre más.  No ha sido así.  Pero a pesar de que las circunstancias no han cambiado, el primer paso se está dando: hay un reconocimiento que la sangre se escucha.  Que su muerte no fue en vano.  Hay alguien que está dispuesto a tallar un nombre más, una fecha más, sabiendo que es un caso más por el que se buscará justicia. Por el que se llorará, orará y trabajará en conjunto.

Algunos de nosotros que tenemos el privilegio de caminar en los “lugares más bajos” y ser testigos de la tragedia, violencia y dolor que existe en nuestras comunidades a causa de la injusticia, muerte y carencias. Nosotros tenemos el privilegio de escuchar ese clamor, de unirnos a él, pero también de ser testigos de una voz divina que lo reconoce, y que no queda silente.

Liz Herrera
Directora de Medios y Proyectos
CMT Guatemala



Comments :

  1. SILVIA MEJIA dice:

    Nunca antes habia pensado en ese pasaje de esta manera… gracias por la invitacion a reflexionar y a actuar… debemos pedir que sea acabe el “una vez mas”. Que podamos ser sensibles al clamor de la sangre de nuestros hermanos… nuestros hermanos! no son personas extrañas o ajenas a mi… so mi sangre.

  2. Eliú Morales dice:

    El privilegio de saber que tenemos comunicacion con Dios El cual demanda la sangre, de nuestro hermano, la verdad es que no hemos entendido el verdadero significado de hermano mucho menos de projimo, lo cual nos aleja de su realidad, pero esto debe cambiar y amarlos como a nosotros mismos, Bendiciones

  3. Nathalie Fast dice:

    Nunca antes este versículo había tenido un significado tan actual, tan real, tan vivo para mí como ahora que entiendo algunas cosas de otra manera. Cuántas veces como sociedad somos como Caín, indiferentes, insensibles, egoístas y egocéntricos. Pero en medio de nuestra indiferencia y del dolor y la tragedia de otros, Dios y la tierra son testigos de un clamor por justicia! Que Dios nos ayude a ser menos como Caín y dejarnos usar por Él para traer paz y vida a este mundo!!

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