Justicia restaurativa

Biblia, Guatemala, Iglesia, Ministerio, Proyectos, Reflexiones, Una Palabra desde Abajo, Unidad, Violencia

Cuando éramos niños, la explicación era más sencilla: si tomaste un lápiz de alguien, lo devuelves. Justicia retributiva.

Era un concepto sencillo, pero con el pasar de los años, la idea de justicia se fue haciendo más compleja ante nuestras diferentes realidades. Apareció el tema del castigo… No poder ver televisión, no poder hablar por teléfono, era entendible ante la desobediencia. Antes seguramente no me hubiera hecho sentido que alguien estuviera en la cárcel por haber robado, pero con los años, el concepto de castigo y justicia punitiva se hicieron más comunes. Pero, a pesar de que la Biblia habla de ambos casos, no se limita solo a ellos… también nos abre los ojos a una tercera vía: la justicia restaurativa. Y es que la justicia viene en diferentes formas, y éstas no son excluyentes la una de la otra. La justicia restaurativa es tal vez la menos conocida, y la que me ha tomado más tiempo de procesar, de digerir… pero en un país donde los índices de casos resueltos por el sistema son el 2% de los que se procesan, realmente es esperanzador poder ver la justicia con nuevos ojos.Durante tres sesiones de entrenamientos de la EdT en Guatemala, tuvimos el privilegio de contar con nuestros hermanos del Comité Menonita Central, quienes nos guiaron en una serie de conversaciones, estudios bíblicos y reflexiones sobre la complejidad y profundidad de la justicia delante de los ojos de Dios. La justicia restaurativa busca no solamente al ofensor, sino que busca el bienestar  para el ofendido, y tiene como centro la “restauración.” La base del material fue el libro de Howard Zehr El pequeño libro de la Justicia Restaurativa, que presenta de manera clara, la postura bíblica sobre este tema y maneras prácticas de llevarla a cabo.

Uno de los elementos relevantes de este sistema es que no se está minimizando la falta: no se trata de ignorar lo que pasó o de consentir al que cometió la agresión. Lo que se hace es verla desde una perspectiva diferente. Además, aprendimos que tanto la víctima como su entorno se ven afectados cuando hay una falta. Un ladrón que entra a una colonia afecta no solo al dueño de la casa que asaltó, sino a todos los vecinos.  Una mujer que es maltratada es afectada por la situación, pero también lo son sus hijos y su familia. Y en muchos casos como estos, la justicia de nuestros países tal vez sea lenta para llegar, pero eso no significa que no pueda haber justicia para ellos: La justicia restaurativa tiene algo que decir a estas víctimas; más allá de lo que el sistema legal hará en cada caso.

Pero una justicia que se centra en el resto de involucrados y no solo en el perpetrador pareciera una utopía. El perdón, la reconciliación son palabras “cristianas” que sabemos son importantes, pero nos cuesta encajarlas en un mismo plano que la justicia.  Poco a poco pudimos ver que la restauración no elimina el castigo ni la restitución… sino que busca que haya una transformación a través de los mismos. Con cada sesión, surgieron preguntas sobre cuán realista puede ser la aplicación de esta justicia en nuestros contextos, pero a través de la Palabra, los expositores pacientemente nos llevaron a descubrir que éste proceso de vida es parte de la manera en que Dios ya está actuando entre nosotros, y que a pequeña o gran escala, es una idea que se puede llevar a cabo, desde nuestras familias hasta nuestros ministerios e incluso en nuestros países. Para más detalles sobre este tema, el Comité Menonita Central nos ha facilitado las siguientes presentaciones.  (Primera y Segunda Parte). Esperamos que tomen un tiempo para verlas a detalle.

La búsqueda de justicia es un principio bíblico que tristemente puede ser malinterpretado y se puede ver como un péndulo: por un lado aquellos que solamente buscan el resarcimiento a nivel social, y los que al contrario, solo dicen que “Dios juzgará,” pero se limitan a ver a un lado, a ser testigos silenciosos, a enterrar el dolor y hacer de cuenta que nada pasó.

No cabe duda que en materia de justicia, aún tenemos mucho que aprender.  Es un tema que no puede ser tratado a la ligera, pero que no puede seguir pasando por alto.  Las soluciones no siempre serán sistemáticas.  Cada caso es único, y por lo tanto debe analizarse en su propio contexto, pero la restauración es un proceso bíblico, que podemos aplicar hoy en día como nuestra parte en este gran panorama.  Gracias a Dios por la oportunidad de aprender de aquellos que han logrado entender este proceso como un estilo de vida.  Resuena en mi cabeza una verdad más: ya lo sabemos, ya se nos ha dicho en qué consiste lo bueno y qué es lo que Él espera de ti: que hagas justicia, que practiques misericordia y que seas humilde delante de Dios.

 

Liz Herrera
Directora de Medios y Proyectos
CMT Guatemala



Comments :

  1. Juan Carlos Lopez dice:

    Pienso que el tema de la justicia restaurativa es muy importante, y más para nuestras naciones latinoamericanas en donde muy poco (o casi nunca) se piensa en la restauración. En nuestras congregaciones debemos no sólo conocer sino también empaparnos de temas como éste. Pienso que las presentaciones que Liz ha puesto a nuestro alcance son un buen comienzo para conocer sobre la justicia restaurativa.

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